Un día Rick le pidió a su padre inscribirse en una carrera de caridad, pero la historia tuvo un giro inesperado: Rick también quería participar. Dick nunca había corrido en una carrera atlética antes, pero el reto mayor era tener que empujar la silla de ruedas de su hijo al mismo tiempo. Pero una vez más los Hoyt estaban dispuestos a superar cualquier obstáculo que estuviera en su camino. Conocidos con afecto por todo el mundo como el equipo Hoyt, ellos poseen ese compromiso absoluto que continúa inspirando a millones de personas y con orgullo llevan su lema: “Sí, tú puedes” a todos los que se cruzan en su camino.
|